REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
IPLAC-UNESCO-UBV
DOCENCIA UNIVERSITARIA
ESTUDIANTE: Ing. Antonio Bravo. C.I.: v-14.424.574
La Educación Superior en el siglo XXI

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La Universidad es una de las más antiguas instituciones que aún persisten. A lo largo de todo este tiempo, la institución se ha ido modificando para adaptarse a los contextos en los que se ha desarrollado. Esto no solo ha generado muchas tensiones al interior de sà misma, sino también entre ella y el resto de la sociedad. En el transcurso de su larga historia, diferentes proyectos se han ido plasmando en una diversidad de modelos universitarios, surgiendo actualmente una gran necesidad de cambios y adaptabilidad a los nuevos tiempos y retos que demanda la sociedad local, regional, nacional e internacional.
Dentro de las demandas socioeconómicas, educativas y tecnológicas actuales están: la globalización del planeta, el continuo desarrollo de instrumentos y aparatos computacionales, la gran necesidad de desarrollar habilidades para establecer conexiones y contactos internacionales, la sobreabundancia de la información, sobre todo de tipo electrónico, continuo desarrollo de programas de computación, bibliotecas virtuales con sistema integrado de información, nuevas tensiones raciales y culturales, creciente aumento del énfasis en la productividad, la necesidad de dominar otras lenguas, el aumento de la criminalidad y de la violencia.
De esto se deduce que los educandos deben tener una combinación de habilidades interpersonales e intra personales, junto con principios y habilidades tecnológicas y educativas, para lograr competir eficientemente en éste complejo y cambiante mundo. Por tanto, los planes de estudio de las Instituciones de Educación Superior deben satisfacer las demandas de éste siglo, proporcionando a los estudiantes la oportunidad para aprender estas habilidades. Es importante señalar que el desarrollo del talento humano, cuyos conocimientos y habilidades no sólo hace posible mejorar las ventajas competitivas en la economÃa mundial, sino también de encontrar alternativas de solución a los problemas económicos y sociales en los entornos nacionales y locales, lo que se conoce en nuestro sistema educativo bolivariano como desarrollo endógeno.
El papel de la Educación Superior en la formación profesional ya no sólo se centra en el desarrollo de ciertas habilidades especializadas, sino en la capacidad de resolver problemas imprevistos que se presenten en la práctica laboral., con el fin de mejorar la calidad de vida de la población, promover el desarrollo cultural y la conservación del ambiente.
En virtud de lo preconcebido, posee mayor significatividad e importancia la Declaración Mundial sobre Educación Superior (UNESCO, Octubre 1998). En esta declaración se establece que las instituciones de educación superior, su personal y sus alumnos, deberán preservar y desarrollar sus funciones fundamentales, sometiendo todas sus actividades a las exigencias de la ética y del rigor cientÃfico e intelectual. Deberán reforzar también sus funciones crÃticas y de previsión, mediante un análisis constante de las nuevas tendencias sociales, económicas, culturales y polÃticas, desempeñando de esta manera funciones de centro de previsión, alerta y prevención. La pertinencia de la educación superior debe evaluarse en función de la adecuación entre lo que la sociedad espera de las instituciones y lo que éstas hacen. Para ello, las instituciones y los sistemas, en particular en sus relaciones aún más estrechas con el mundo del trabajo, deben fundar sus orientaciones a largo plazo en objetivos y necesidades sociales, y en particular el respeto de las culturas y la protección del ambiente mediante un planteamiento interdisciplinario y transdisciplinario.
Un elemento esencial para las instituciones de enseñanza superior es una enérgica polÃtica de formación del personal. Los responsables de la adopción de decisiones en los planos nacional e institucional deben situar a los estudiantes y sus necesidades en el centro de sus preocupaciones, y considerarlos participantes esenciales y protagonistas responsables del proceso de renovación de la educación superior. Los alumnos que abandonan sus estudios han de tener oportunidades adecuadas para volver a la enseñanza superior. Las instituciones de educación superior deben formar a los estudiantes para que se conviertan en ciudadanos bien informados y profundamente motivados, provistos de un sentido crÃtico y capaz de analizar los problemas y buscar soluciones para los que se planteen a la sociedad, aplicar éstas y asumir responsabilidades sociales. Hay que utilizar plenamente el potencial de las nuevas tecnologÃas de la información y la comunicación para la renovación de la educación superior, mediante la ampliación y diversificación de la transmisión del saber, y poniendo los conocimientos y la información a disposición de un público más amplio.
Para dar cumplimiento a todos los planteamientos anteriormente expuestos, el Gobierno Nacional crea la Misión Sucre y la UBV, que son dos de los pilares de la Educación Superior Bolivariana, en la cual se logre el máximo objetivo que es la universalización y municipalización de la educación superior, como herramienta para democratizar el acceso a la universidad y llevarles al pueblo entero y a los más pobres la educación superior como instrumento colectivo de superación. Por ende, la universalización de los estudios superiores se traduce, en llevar los estudios de tercer nivel a todos los municipios del paÃs para darles acceso a los ciudadanos que hayan culminado satisfactoriamente todos los niveles de estudios precedentes.
La universalización de la educación superior a través de la municipalización se ha logrado en el paÃs a través de la creación de las Aldeas Universitarias, siendo espacios educativos coordinados por la Fundación Misión Sucre, conjuntamente con las Instituciones de Educación Superior, propiciando centros vitales de educación permanente vinculando a las necesidades de formación, investigación y asesorÃa a cada población generando la pertinencia sociocultural de los aprendizajes y el trabajo compartido con las comunidades, empresas y organismos gubernamentales y no gubernamentales
Como parte de sus directrices fundamentales, la Misión Sucre pretende la municipalización de la educación superior, la cual supone orientarla hacia lo regional, hacia lo local, tomando como punto de referencia la cultura especÃfica de las poblaciones con sus necesidades, problemáticas, acervos, exigencias y potencialidades. Se trata de propiciar estudios superiores con pertinencia social, con sentido de arraigo y propósito, inmersos en geografÃas concretas pero con visión global, comprometidos con el impulso y la promoción del desarrollo endógeno y sustentable de cada una de las regiones, de manera que los espacios educativos se expandan a todos los ámbitos de la vida social.
